Primer mes de embarazo (1 a 4 semanas)

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El primer mes de tu embarazo es un período de grandes ajustes físicos y emocionales. Por suerte, este mes pasa volando: cuando te das cuenta que estás embarazada, ya prácticamente terminó.

La razón para este desfase en la contabilidad de tu embarazo es sencilla: como es difícil establecer el momento exacto de la fecundación (un espermatozoide puede permanecer vivo en tu útero por dos días), el inicio de tu embarazo se cuenta a partir del primer día de tu último ciclo menstrual.

1 mes de embarazo

Es decir, si tu último período empezó el 1 de enero, tienes relaciones el 15 del mismo mes, y descubres tu embarazo el 1 de febrero, tus 40 semanas de embarazo rigen a partir del 1 de enero. Establecer el principio de tu embarazo te ayuda a determinar cuándo nacerá tu bebé utilizando una calculadora de fecha probable de parto.

Si aún no has tomado una prueba de embarazo, presta atención a los primeros síntomas de un embarazo para confirmar tus dudas. Si las sospechas persisten, infórmate sobre tus opciones de pruebas de embarazo.

Es importante que te pongas en contacto con tu médico e inicies el control prenatal cuanto antes. Muchos de los problemas que se pueden presentar en un embarazo son tratables o prevenibles, en tanto sean detectados a tiempo.

Tu bebé

Peso: Al final del primer mes, tu bebé pesará menos de 28 gramos
Tamaño: Menos de 2,54 centímetros

Después de la concepción, tu bebé, en este momento un embrión, viaja de las trompas de Falopio al útero, donde se implantará por los próximos nueve meses. Parte de sus células formarán a tu bebé, mientras las restantes crearán la placenta que nutrirá y sostendrá a tu hijo hasta que esté listo para hacerlo por sí solo.

La primera imagen que veas de tu hijo será en tu ultrasonido vaginal. Te será difícil reconocerlo; inicialmente verás una «forma» más que una personita. Tu médico lo puede describir como un pequeño frijol, un renacuajo (porque pareciera tener cola) o un pececito.

Sea cual sea su apariencia, al final del primer mes tu bebé ya tiene su cabeza, corazón y cerebro. Le falta mucho por crecer, pero su latido es perceptible por un ultrasonido vaginal o monitor fetal Doppler.

Tu cuerpo

Desde que el espermatozoide encuentra al óvulo, tu cuerpo inicia una serie de acciones para crear el ambiente ideal para tu bebé. Aunque faltan meses para que tu panza se note, desde ya tu embarazo ocupa tu atención y energías.

Los cambios en tu cuerpo durante el primer mes son internos y pueden pasar desapercibidos. Tú los notas más por como te sientes que como te ves:

  • Cambios en tus senos. Pueden aumentar de tamaño, estar más sensibles o doler levemente. Además, tus areolas (círculos oscuros que rodean al pezón) se agrandan y oscurecen. También pueden surgir pequeñas erupciones, que se ven como diminutas espinillas en tus pezones, estas son llamadas glándulas de Montgomery. Las venas en tus senos son más notorias.
  • Fatiga
  • Antojos o repulsión hacia alimentos
  • Estado de ánimo variable
  • Náuseas
  • Cambios en el flujo vaginal. Esto puede incluir un leve sangrado durante la implantación y luego flujo blancuzco llamado leucorrea.
  • Estreñimiento

Cuidado médico

En cuanto confirmes tu embarazo, debes programar tu cita con tu médico especialista en ginecología y obstetricia para iniciar el control prenatal.

Si tu embarazo te tomó por sorpresa y no tuviste consultas médicas previas, tu primera cita será larga y muy completa. El objetivo es evaluar tu salud para asegurar las mejores condiciones para tu embarazo.

La primera revisión puede incluir:

  • Prueba de embarazo profesional para confirmar tu resultado.
  • Ultrasonido vaginal. Para asegurar que la formación de tu bebé vaya de acuerdo a su edad gestacional.
  • Examen físico de la madre
  • Prueba de VIH (SIDA)
  • Exámenes de sangre y orina
  • Cuestionario sobre tu historial familiar
  • Sesión de preguntas y respuestas. ¡Pregunta todo lo que puedas! Este es el momento para aclarar dudas y calmar ansiedades.

Tu médico continuará examinándote cada mes hasta el final de tu embarazo, cuando las citas se vuelven más frecuentes.

Recuerda:

  • Toma ácido fólico. El ácido fólico previene la espina bífida, una malformación que se caracteriza por el desarrollo incompleto del cerebro, la médula espinal, o las meninges. Si tomas vitaminas prenatales, verifica con tu médico si contienen suficiente ácido fólico o las debes complementar.
  • Toma vitaminas prenatales para que no te falte ningún nutrimento
  • Descontinúa cualquier actividad que pueda ser dañina para tu bebé, como fumar y consumir licor.
  • No alces objetos pesados
  • Programa tu primera cita con el médico