El cáncer de ovario

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Todas las mujeres tienen dos ovarios, uno a cada lado del útero, ovario derecho y ovario izquierdo. El tamaño de cada uno de estos órganos es del tamaño de una almendra. Estos producen huevos (óvulos), así como las hormonas estrógeno y progesterona.

Así como en cualquier otra parte del cuerpo, en los ovarios también puede afectar el cáncer. El cáncer de ovario generalmente no se detecta hasta que se ha extendido dentro del abdomen y la pelvis. En esta última etapa, el cáncer de ovario es más difícil de tratar y muchas veces es hasta mortal.

La etapa temprana del cáncer de ovario, en la cual la enfermedad se limita al ovario, es más probable que pueda ser tratada con éxito. La cirugía y la quimioterapia generalmente se utilizan para tratar el cáncer de ovario.

Existen varios tipos de cáncer de ovario

El término «cáncer de ovario» incluye varios tipos diferentes de cáncer los cuales surgen a partir de las células del ovario. Más comúnmente, los tumores surgen del epitelio, o de las células de revestimiento del ovario. Estos incluyen epitelial de ovario (de las células en la superficie del ovario), trompas de Falopio, y peritoneal primario (el revestimiento interior del abdomen que recubre muchas estructuras abdominales) todas cancerosas.

Todos ellos están considerados como una enfermedad. También existe una entidad llamada tumores de ovario que tienen la apariencia microscópica de un cáncer, pero tienden a no propagarse mucho por la zona pélvica.

Sin embargo, también hay menos formas comunes de cáncer de ovario que vienen desde dentro del propio ovario, incluyendo tumores de células germinales y tumores del estroma del cordón sexual. Todas estas enfermedades las discutiremos a continuación, así como su tratamiento.

 

Tratamiento para el cáncer de ovario

El tratamiento del cáncer de ovario epitelial generalmente consiste en la cirugía y la quimioterapia como ya te habíamos dicho anteriormente. El orden se determina mejor por un oncólogo ginecológico.

La cirugía se realiza como un esfuerzo para eliminar todo el cáncer visible en el abdomen, esto es llamado comúnmente la citorreducción quirúrgica.

El abdomen al momento de estar abierto en cirugía, tiene un aspecto de arena mojada con pedazos pequeños y grandes juntos. El trabajo del cirujano es eliminar tanto de estas masas de arena como sea posible.

Esta cirugía por lo general resulta en la eliminación de ambas trompas, los ovarios, el útero (histerectomía), el epiplón (una almohadilla de grasa de gran tamaño que cuelga del colon), biopsias de los ganglios linfáticos y otros órganos que pueden estar implicados en la enfermedad, esto significa que la mujer no podrá tener más nunca una ovulación.

La cirugía también puede significar eliminar una porción del intestino delgado, del intestino grueso, del hígado, del bazo, de la vesícula biliar, una porción del estómago, una parte del diafragma, y la eliminación de una porción del peritoneo (un revestimiento delgado en el abdomen que cubre muchos de los órganos y el interior de la pared abdominal). Si el paciente no se quiere aplicar cirugía por cualquier circunstancia, la quimioterapia será lo mejor entonces.

Cabe señalar que ahora muchos oncólogos ginecológicos creen que la «citorreducción óptima» debe significar que no quedará rastro de cáncer visible luego del momento de la cirugía.

Esto ha progresado de manera constante hasta el punto en el término de tener una «reducción óptima» es posible.

Como se ha progresado mucho en estas cirugías, se ha vuelto menos complicada, y se hace de manera más rutinaria. Sin embargo, muchas pacientes con cáncer de ovario han sufrido complicaciones principalmente por tener un tratamiento insuficiente y por ser pacientes de edad avanzada, las cuales no se someten a cirugías debido al temor de que no puedan sobrevivir a los riesgos quirúrgicos.

 

Quimioterapia para el cáncer de ovario

Algunos centros están empezando a experimentar con la Quimioterapia Intraperitoneal Hipertérmica (HIPEC). Sin embargo, en este momento, la HIPEC es muy experimental. Hay riesgos y complicaciones significativas de la cirugía con HIPEC, y aún no se ha demostrado prolongar la supervivencia sobre la quimioterapia estándar. Hasta que un juicio haya demostrado su utilidad, el HIPEC debe utilizarse con precaución.

Por otra parte, la quimioterapia de mantenimiento es el nombre que se da a la quimioterapia que se realiza a largo plazo, a menudo durante un año, de un solo fármaco.

La idea es que, si el paciente no se cura, entonces esto puede prevenir que la recurrencia se produzca por una cantidad de tiempo prolongada. Los medicamentos que han sido estudiados con este enfoque incluyen paclitaxel y bevacizumab.

Esto crea controversia, ya que si el paciente no va a vivir más tiempo, entonces ¿por qué someterlas a los 12 meses de la quimioterapia? Hasta ahora, no hay una respuesta definitiva sobre si se debe o no se debe hacer. Cada paciente puede discutir esto con su médico tratante para obtener más información.

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